Cuéntanos un poco sobre ti y sobre el curso que has hecho con Alpadia.


Me llamo Esther y trabajo en la oficina de ESL en Madrid desde hace casi 2 años. Me encanta viajar y conocer otras culturas, y creo que Europa tiene mucho que ofrecernos en esto ya que cada país, por similares que parezcamos, tiene una forma de vida, costumbres y atractivos que los hacen especiales. Me encanta mi trabajo porque me da la oportunidad de conocer ciudades y hacer que otras personas disfruten de su tiempo en ellas, a la vez que aportan calidad a su formación mejorando un idioma o aprendiendo otros nuevos. Para mí es muy importante conocer de primera mano nuestro destinos y escuelas. En concreto con Alpadia trabajamos con escuelas de francés en Lyon (Francia) y en Montreux (Suiza), y como el francés me gusta, decidí dedicar una semana a practicarlo y conocer el país. He hecho un curso de 3 horas diarias de clase, en las que todos los compañeros teníamos la oportunidad de hablar, redactar frases complejas y entender vídeos y textos en un nivel intermedio alto de francés. Los grupos de estudiantes por clase nunca superaron las 8/9 personas, y el ambiente era muy bueno.
Las clases comenzaban a las 08.30h de la mañana y terminaban a las 11.45h, dejando muchas horas a mi disposición para aprovechar y hacer turismo, ya que estaba en mis vacaciones.

¿Cómo era tu rutina diaria durante la semana del curso?

Durante la semana me alojé en uno de los apartamentos de la escuela, a tan solo 7 minutos a pie, por lo que no necesitaba madrugar mucho para prepararme y estar en la escuela a las 08.30h. Teníamos un descanso a media mañana donde todos los estudiantes nos juntábamos en las zonas comunes de la escuela para comer algo o beber un té/ café, y aprovechar para conocernos entre nosotros.
Las clases terminaban a las 11.45h y me iba directa a la estación de tren de Montreux (a 5 minutos de la escuela) para visitar cualquiera de los destinos de mi lista: Berna, Lutry, Interlaken, Luasanne, Gstaad… Un día participé en una de las actividades organizadas por la escuela, que era un tour a pie por Montreux.
Pasaba el día visitando lugares y al final de la tarde volvía al apartamento donde coincidía con mis compañeros para preparar la cena.

¿Hubo algún profesor o clase en particular que destacara durante tu tiempo en Alpadia
Montreux?


En general todo el personal de la escuela es muy amable y servicial, desde los chicos de recepción hasta los profesores.

¿Tuviste la oportunidad de interactuar con residentes locales o practicar tu francés fuera del aula? Si es así, ¿cómo fue esa experiencia?


Sí, en el supermercado, cafeterías, trenes, tiendas… aunque todo el mundo habla inglés (algunos también alemán), intenté siempre hablar en francés y la comunicación siempre fue buena, en general la gente es amable y está dispuesta a echarte una mano con indicaciones o recomendaciones de sitios.

Montreux es conocido por su hermoso paisaje. ¿Tuviste la oportunidad de explorar la zona? ¿Algunos lugares favoritos que recomendarías a otros?


Montreux es una ciudad muy bonita, especialmente por el lago Léman y sus montañas. Sin
duda, un paisaje suizo en el que también me sorprendió mucho la cantidad de viñedos que rodean toda la región de Lavaux. El ambiente en Montreux es similar al de sitios como
Mónaco: hoteles lujosos, coches extravagantes, barcos…
Durante la semana que pasé en Montreux, aprovechando el magnífico funcionamiento de la red de trenes suizos, aproveché para visitar Berna -la capital de Suiza, de visita obligada-, Interlaken -uno de los paisajes más impresionantes que vi, con sus inmensas montañas y sus aguas cristalinas-, Lausanne y Vevey – dos ciudades muy bonitas y con mucho ambiente jóven y multicultural-, Gstaad -el resort de ski alpino para las clases más adineradas de todo el mundo-, Ginebra y su casco antiguo, Gruyères -el pueblo medieval con uno de los quesos más ricos del país-, etc.
Sin duda, recomiendo visitar estos lugares, y probar la típica fondue de queso, acompañada de unos encurtidos y una infusión.

¿Qué consejo tienes para las personas que están considerando un curso de idiomas, pero no están seguras de dónde ir o qué programa elegir?


Elegir un destino donde hacer un curso de idiomas es una de las principales dudas que nos trasladan los estudiantes cuando empiezan a buscar información y asesoramiento. Sin duda la escuela y el tipo de curso que elijas es importante, pero puedes estar seguro de que todas las escuelas con las que trabajamos en ESL ofrecen una enseñanza de calidad y una experiencia de inmersión lingüística super interesante.
Elegir el destino es una de las partes más divertidas, porque al final, tu experiencia va a ir más allá de las aulas. En general, yo siempre recomiendo sitios con historia, paisajes y atracciones interesantes en función de tus gustos: piensa en una ciudad o zona que te apetezca conocer porque hayas visto una serie inspirada en ese sitio, o porque un amigo visitó la zona y le encantó. O piensa también cómo quieres organizarte; si quieres aprovechar al máximo para hacer turismo después de clases, te recomiendo que elijas un destino que esté bien conectado. Si, en cambio, buscas una estancia más tranquila, y no te apetece tener que salir mucho de la ciudad, te recomiendo un destino que tenga
cosas que ofrecerte: playa, museos, musicales, bosques, tiendas…
No hay ningún destino de todos con los que trabajamos en ESL que no te recomiende, cada uno es especial y estoy segura de que vivirás una experiencia como la mía.

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By Virginia Miralles

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