ESL Travel Blogger – Andrea se va de Ciudad del Cabo

Desde que volví de mi curso de inglés en Ciudad del Cabo, muchos amigos me han preguntado si deberían viajar a Sudáfrica para visitar la ciudad. La respuesta no es fácil, pero al menos sé por dónde empezar:

Viajar es mucho más que ir de turismo; es un cambio profundo y permanente en la forma de ver la vida.

 

Esa era la idea que tenía antes de hacer mi curso de inglés en Ciudad del Cabo y, ahora, tras una semana de vuelta en casa, puedo decir que es muy acertada. Sé que mi experiencia en Sudáfrica dejará poso e influirá en todas las decisiones –en las pequeñas, pero también en las importantes– que tome en el futuro.

Vale la pena ir a Ciudad del Cabo para reevaluar la importancia que le damos a las cosas –tanto las más como las menos materiales, como las emociones– y comprender cómo pueden marcar la diferencia.

Desde mi regreso, he estado pensando en una cosa en concreto: en los niños que vivían en los townships, a los que tuve la oportunidad de dar clase. ¡Me sorprendió mucho su fuerza y la curiosidad que sentían por todo! La oportunidad de enseñarles todo lo que sé sobre ballenas y biología marina fue increíble, pero fue muy poco en comparación con lo que ellos me enseñaron a mí. A pesar de vivir en un entorno hostil, tienen mucha energía interior, que da a su mirada un brillo muy especial. Fueron muy cariñosos conmigo. Esto es algo de lo que todos deberíamos aprender… ya no es habitual que la gente muestre tanto amor.

little girl south africa

 

Al final, eso es lo que aporta Sudáfrica: ¡vas para aprender un idioma y vuelves transformado! Te relacionas con las personas de otra manera, ya que todos tienen una cultura muy diferente a la tuya, y los recibes con una sonrisa, porque cada encuentro es una oportunidad única para aprender.

En Sudáfrica, uno aprende a respetar la naturaleza todavía más. Uno puede ver en primera persona los retos a los que nos enfrentamos como especie, pero que no nos importan demasiado en nuestro lado del planeta. Desde el primer día de mi curso de inglés en Ciudad del Cabo, por ejemplo, me sorprendió mucho que insistieran en que ahorrásemos agua. Hay gente que lucha a diario para tener acceso al agua, mientras que nosotros no hacemos demasiado en nuestro día a día para mejorar este problema.

Conocí a viajeros de todo el mundo que fueron a Sudáfrica para hacer una estancia lingüística, como yo. Por mencionar unos cuantos, conocí a un chico de California que viajaba solo por primera vez, a un chico de Israel que quería recorrer el país en un mes y terminó quedándose tres, a una brasileña que decidió pasar tres meses lejos de casa sumergirse en el idioma y en la cultura… todos habían salido de su zona de confort, donde cada paso es nuevo. El ambiente y la cultura africana los transformó a todos.

 

Estoy seguro de que volveré al sur de África, porque no voy a olvidarme fácilmente de este viaje. Tal vez ya no esté en Sudáfrica, pero las experiencias vividas durante mi curso de inglés en Ciudad del Cabo serán siempre una parte de mí…

¡Cambia tu vida en Sudáfrica!

Por Andrea Gernone

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