10 consejos para trabajar desde casa

Carrera marzo 26, 2020

Debido al reciente brote de COVID-19, muchos estamos confinados en casa y llevando a cabo nuestras tareas cotidianas entre cuatro paredes. ¿Recuerdas cuando pensabas que trabajar desde casa era lo más glamuroso del mundo y soñabas con poder salir de la cama y ponerte manos a la obra, sin tener que quitarte el pijama? Pues ha llegado el momento… ¡y queremos que lo aproveches al máximo!

Sin duda, estamos viviendo una etapa dura y llena de incertidumbre, pero eso no quiere decir que no podamos salir reforzados y acabar trabajando de forma más productiva. Si eres nuevo en esto de trabajar desde casa, aquí tienes algunos consejos básicos:

1.- Sigue los horarios de siempre

Evidentemente, si no eres autónomo y trabajas para una empresa, tienes un horario que cumplir. Esto no solo permitirá que el trabajo en equipo sea productivo y que puedas comunicarte de manera eficaz con tus compañeros, sino que te ayudará a mantener una sensación de normalidad al trabajar desde casa. Y ya que estamos con el tema de la comunicación…

2.- Mima especialmente la comunicación

Puede que, al principio, estar lejos de tus compañeros de trabajo te parezca un obstáculo imposible de superar. Por suerte, hay un montón de herramientas digitales diseñadas específicamente para romper esa barrera.

No dudes en llamar por Skype (o la aplicación de videollamadas que prefieras) si hay algo que no terminas de entender en un correo electrónico. Habla con tu jefe todos los días. Avisa a tus compañeros cuando vayas a hacer la pausa para comer. Comparte la pantalla durante las reuniones. Excédete si hace falta, pero no des por hecho que los demás saben lo que estás haciendo o pensando. Además —y tal vez sea lo más importante—, comunicarte a menudo y de manera clara evitará que te sientas aislado.

3.- Ten una rutina matinal… ¡y respétala!

Saber que te tienes que sentar a trabajar es una cosa; seguir una rutina adecuada por las mañanas es otra totalmente distinta. Puede que plantarte delante del ordenador con un café nada más levantarte te parezca una manera estupenda de arrancar el día… pero no lo es, te lo aseguramos.

Si quieres ser más productivo y no caer en la indiferencia, asegúrate de que tu rutina matutina se parezca lo más posible a la habitual. Date una ducha, vístete, desayuna y, una vez te hayas lavado los dientes, ponte a trabajar.

4.- Reserva un espacio solo para trabajar

Es muy probable que no tengas un amplio abanico de espacios entre los que elegir, pero ni se te ocurra hacer del sofá tu nuevo despacho. Seguro que tienes superficies planas (es decir, mesas) de sobra que, con una silla relativamente cómoda, pueden convertirse en un espacio de trabajo más que decente.

Es fácil caer en la tentación de mezclar tareas personales y profesionales al trabajar desde casa… «Envío un par de correos y pongo la lavadora». ¿A que se te da bien procrastinar? Tener un espacio en casa dedicado exclusivamente al trabajo te ayudará a centrarte cuando estés en él y mantener, por lo tanto, la productividad.

5.- Establece reglas básicas de convivencia

Salvo que vivas solo, es muy probable que tengas interrupciones, que haya ruido o que discutas sobre dónde trabaja cada persona de la casa. Ya tengas niños, pareja o compañeros de piso, poned entre todos una serie de normas antes de empezar a trabajar desde casa.

Es tan fácil como establecer un horario durante el que no os podéis interrumpir o decidir con antelación a qué hora vais a comer; sí, es importante que comáis todos siempre a la misma hora… ¡así os hacéis compañía!

6.- Programa y limita las pausas

Mucha gente piensa que no es necesario hacer descansos al trabajar desde casa. Se equivocan. Una de las razones por las que las empresas establecen pausas para sus empleados es porque está más que demostrado que despejar la mente un rato aumenta no solo la productividad, sino también la calidad del trabajo.

Además de tomarte un descanso para comer, como decíamos antes, es importante que tu horario incluya al menos el mismo número de pausas que harías en la oficina. Pero ten cuidado; es mucho más fácil entretenerse y acabar tomándose un descanso interminable. Un truco sencillo para evitarlo es cronometrarte o poner alarmas.

7.- Intenta evitar las pantallas cuando no estés trabajando

Este consejo es polémico… ¿quiere decir que no puedes ver Netflix? No exactamente; solo tienes que intentar reducir el número de horas que pasas delante de una pantalla. Aunque no lo parezca, hay un montón de actividades que puedes hacer en casa sin forzar la vista.

Lee un libro. Conversa con la gente con la que vivas. Ponte un podcast o escucha la música de ese grupo del que tanto te han hablado. Hagas lo que hagas, intenta no sentarte frente al televisor nada más terminar de trabajar. En serio, te arrepentirás cuando empiecen los dolores de cabeza. Y hablando de dolores…

8.- Ten hábitos saludables

Por algún motivo, trabajar desde casa suele ser sinónimo de picotear a todas horas… nunca habías estudiado con tanto detenimiento el interior de tu nevera… Una manera de evitar comer de más es limitar los snacks a los ratos de descanso (que habrás establecido de antemano, ¿recuerdas?) o teniendo en casa solo tentempiés saludables y nutritivos.

Hacer ejercicio también es fundamental. Aunque creas que no es necesario porque en tu día a día tampoco vas al gimnasio, te mueves mucho más normalmente que cuando estás encerrado en casa. Aunque solo sean 10 minutos al día, te ayudará a encontrarte bien y a centrarte mejor (¡no, caminar de la cama a la cocina no cuenta como ejercicio!).

9.- Sé positivo

Nadie ha dicho que la situación actual fuera fácil, pero el cómo decidamos enfrentarla como individuos determinará en gran parte lo duro que se nos haga a cada uno. Piensa bien cómo puedes aprovechar al máximo (e incluso disfrutar) el tiempo en casa… ¡te garantizamos que es posible encontrarle el lado positivo a prácticamente cualquier situación!

Estar confinado en casa tiene muchas ventajas: no tener que ver a ese compañero que te pone de los nervios, disponer de tiempo para probar esa receta que tan buena pinta tiene, para reorganizar tu armario hasta que quede perfecto o para aprender algo nuevo.

10.- Evita que te entre la claustrofobia

Hasta el mismísimo dalái lama estaría un poco irritable si tuviera que estar días y días sin salir de casa. Muy probablemente que te pase lo mismo, así que asegúrate de saber cómo actuar cuando sea el caso.

Te vendrá bien cambiar de ambiente tanto como puedas. Sal de tu espacio de trabajo durante los descansos, intenta estar en el dormitorio solo por la noche y, si tienes la suerte de tener un jardín o balcón, pasa tanto tiempo como puedas allí.

Socializar también es muy importante, sobre todo si eres introvertido por naturaleza. Pasarse horas en las redes sociales mirando qué hacen tus amigos no cuenta como socializar; llámalos, llama a tus familiares, a tus compañeros de trabajo… ¡seguro que tienen tantas ganas de charlar como tú!

Otra de las grandes ventajas de estar confinado en casa es que no solo puedes soñar con tu próximo viaje, ¡sino que tienes tiempo de sobra para planificar hasta el último detalle!

Inspírate

Por Julia Hoyas

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