¿Qué lenguas están en peligro de extinción?

Aprender idiomas noviembre 27, 2018

Si un árbol cae en un bosque y nadie está cerca para oírlo, ¿hace ruido? Lo que viene a defender esta famosa pregunta filosófica es que para poder hablar de sonido es necesario que alguien lo perciba. Si ampliamos esta metáfora a los idiomas, ¿qué pasa cuando el número de hablantes vivos de una lengua se reduce a un puñado? ¿De qué sirve dominar un idioma si no tienes con quién hablarlo?

El número de lenguas en peligro en todo el mundo es impactante, y cada año se extingue una cantidad alarmante de ellas. Por suerte, organizaciones como la UNESCO y una red mundial de lingüistas voluntarios trabajan a contrarreloj para conservar algunas de las lenguas más amenazadas antes de que sea demasiado tarde.

Un solo mundo, miles de lenguas

Si tuvieras que dar una cifra, ¿cuántas lenguas dirías que se hablan en el mundo en la actualidad? Según las Naciones Unidas, en el mundo hay 195 países, y probablemente seamos capaces de nombrar los idiomas más hablados del mundo (el chino, seguido por el español y el inglés, en ese orden). Partiendo de esa base, ¿cuántas lenguas crees que hay en total?

A día de hoy, en el mundo se hablan más de 7000 lenguas – una cifra más que sorprendente, si tenemos en cuenta que la ONU solo tiene seis idiomas oficiales (árabe, chino, inglés, francés, ruso y español). ¡Pero eso no es todo! En un mismo país, como es el caso de Papúa Nueva Guinea, un archipiélago relativamente pequeño, pueden llegar a hablarse más de 850 lenguas. ¿Cómo es posible?

El judaísmo y el cristianismo explican este desorbitado número de idiomas con la leyenda de la Torre de Babel, según la cual Dios castigó a los hombres por construir una torre que llegaba al cielo obligándolos a hablar lenguas distintas y dispersándolos sobre la faz de la tierra. Mitos religiosos aparte, la cruda realidad es que, de las más de 7000 lenguas de las que se tiene constancia en la actualidad, más de 2000 están en peligro.

Cómo se clasifican las lenguas en peligro

La fuente de información más detallada sobre las lenguas del mundo es la UNESCO, que clasifica las lenguas en peligro según una escala basada en el nivel de vitalidad y peligro de las lenguas. Entre las lenguas consideradas “a salvo” y “extintas”, se incluyen cuatro categorías intermedias que describen el grado de peligro de cada lengua.

Vulnerable

En todas las categorías de la escala de la UNESCO, el nivel de peligro de una lengua tiene mucho que ver con la edad de sus hablantes. Las lenguas consideradas “vulnerables” son aquellas habladas tanto por las generaciones adultas como por las más jóvenes, aunque estas últimas tienden a hablarla en casa en lugar de en la escuela o en contextos formales. Un ejemplo de lengua vulnerable es el siciliano, hablado en la isla situada frente a la punta de la “bota” de Italia, que ya no se enseña en las escuelas.

En peligro

Las “lenguas en peligro” son aquellas que los niños ya no aprenden en casa como lengua materna, ya que los padres deciden utilizar una lengua más hablada para comunicarse con sus hijos. Esto se debe en buena parte a la abrumadora influencia de la lengua mayoritaria de la región, como el español en el caso de la lengua indígena mapuche, en Chile.

Aunque quizá te sorprenda, también se consideran “en peligro” el yidis (que utiliza el alfabeto hebreo, pero es una lengua distinta del hebreo moderno), el lombardo, el idioma ligur en el norte de Italia, el provenzal alpino, el francoprovenzal, así como el idioma corso, el gaélico escocés e incluso el irlandés.

Si bien el número de hablantes en principio puede no parecer tan reducido, el hecho de que las nuevas generaciones apenas aprendan estos idiomas como lengua materna es un fenómeno más que preocupante – aunque no irreversible.

Seriamente en peligro

Para definir la magnitud de una lengua “seriamente en peligro”, es necesario analizar una vez más su uso en las distintas generaciones familiares. Esta categoría implica que la lengua en cuestión no es ni hablada ni aprendida por los niños, y que tampoco es hablada por los padres, aunque estos sí tienen un conocimiento pasivo de la misma. Por lo tanto, es la generación de los abuelos la que realmente mantiene viva la lengua.

De nuevo, en Francia encontramos varios ejemplos de lenguas seriamente en peligro, como el bretón, el provenzal, el galo, el francés de Jersey y el francés de Guernsey. En los países nórdicos de Noruega, Suecia y Finlandia, además de algunas zonas de Rusia, algunas variedades de la lengua sami también se encuentran seriamente en peligro, como el sami Lule, el sami Kildin, el sami del sur, el sami Inari y el sami Skolt.

En situación crítica

En una lengua “en situación crítica”, los hablantes pertenecen únicamente a la generación de los abuelos, pero ellos mismos no dominan el idioma o no lo hablan con demasiada frecuencia. Esta es la fase anterior a la extinción propiamente dicha de la lengua.

El hawaiano, por ejemplo, se encuentra en situación crítica a pesar de ser una lengua oficial del país, debido en buena parte al uso generalizado del pidgin hawaiano, una lengua criolla no oficial que mezcla el inglés y el hawaiano.

Al otro lado del mundo, en Sudáfrica, está el caso del korana, cuya única hablante nativa parece negarse a hablar esta lengua con extranjeros, lingüistas incluidos.

En Grecia y Turquía, se culpa a los teléfonos móviles de la desaparición de las lenguas silbadas desarrolladas por los pastores. Para los jóvenes, las nuevas tecnologías móviles han desbancado al uso de silbidos para comunicarse a gran distancia, quedando relegados al olvido.

En Brasil, una remota tribu amazónica habla la lengua tariana, también en situación crítica, que está desapareciendo a un ritmo alarmante debido a la propia creencia de la tribu de que todo hablante de tariana forma parte de una familia, por lo que deben casarse y fundar nuevas familias con personas no hablantes de la lengua.

Y luego está el curioso caso del ayapaneco, hablado en la región de Tabasco de México. Dada la situación crítica de la lengua, la empresa de telefonía Vodafone se propuso salvarla de la extinción. Al parecer, los únicos hablantes de ayapaneco, dos ancianos de edad avanzada, se negaban a dirigirse la palabra hasta que Vodafone consiguió que se reconciliasen gracias a la mediación de un conocido lingüista y a la apertura de una escuela de ayapaneco con el nombre de ambos.

Sin embargo, esta conmovedora historia resultó no ser más que un reclamo publicitario en el que no hay prácticamente nada de cierto. A día de hoy se cuentan unos 15 hablantes de ayapaneco, y la escuela ya estaba en funcionamiento antes de que la empresa decidiese intervenir.

Lenguas en peligro de extinción

Elaborar una lista de las lenguas del mundo en peligro de extinción es una tarea prácticamente imposible. Las últimas investigaciones indican que hay unas 20 lenguas con un solo hablante, y la triste realidad es que, debido a la avanzada edad de dichos hablantes, esta cifra puede cambiar en cualquier momento.

Para que te hagas una idea de qué lenguas corren mayor peligro de desaparición, te presentamos tres casos concretos. El primero es el de la lengua yagán, hablada por el pueblo que ha habitado el extremo sur de Chile durante más de 10 000 años, y cuya última hablante es una mujer conocida simplemente como “Abuela”. Su nombre real es Cristina Calderón, y vive en un recóndito pueblecito llamado Puerto Williams. Además de haber sido declarada Tesoro Humano Vivo por la UNESCO, Cristina ha publicado un libro de cuentos en yagán junto a su hija y su hermana, que puedes escuchar a continuación.

 

#TesorosHumanosVivos 2009: Cristina Calderón Harban [DOCUMENTAL] from Patrimonio Inmaterial on Vimeo.

A miles de kilómetros al norte de Puerto Williams se encuentra Intuto, un pequeño pueblo en la Amazonia peruana donde vive Amadeo García García, el último hablante vivo de taushiro. Nacido en una tribu sin ningún tipo de contacto con el exterior, Amadeo se vio obligado a poner rumbo a una localidad misionera cuando la enfermedad y las inclemencias del tiempo redujeron su tribu a solo dos miembros: su hermano y él.

En la actualidad, como único hablante de taushiro, Amadeo goza del reconocimiento del gobierno peruano por su contribución a la cultura, mientras que los lingüistas locales trabajan para crear un diccionario de taushiro e inmortalizar las historias y canciones en esta lengua. No obstante, Amadeo insiste en que, a pesar de estos esfuerzos, es plenamente consciente de que su muerte será también la del taushiro.

A miles de kilómetros más al norte, en California, Marie Wilcox ha dedicado los últimos siete años de su vida a elaborar un diccionario de su lengua indígena, el wukchumni. Junto a su hija, Marie trabaja para transmitir su conocimiento lingüístico a las generaciones jóvenes, pero lamenta que haya tan poco interés por aprender esta lengua.

 

Estas no son más que tres de las muchas lenguas que luchan por su supervivencia, pero cada una tiene su propia historia, legado cultural y defensores que se esfuerzan por mantenerlas vivas. En Taiwán, una mujer llamada Pan Jin-yu impartió clases en su lengua aborigen, el pazeh, hasta su fallecimiento en 2010, a la edad de 94 años. Sus estudiantes quizá sean capaces de descifrar algunos de sus poemas en esta lengua, pero lamentablemente nunca podrán reavivar plenamente el pazeh.

Cómo salvar las lenguas en peligro de la extinción

Aunque la situación pueda parecer desalentadora, un grupo de lingüistas comprometidos con la causa y los amantes de los idiomas de todo el mundo están haciendo todo lo posible para evitar la desaparición de estas lenguas. Por su parte, la UNESCO las documenta meticulosamente y recoge información sobre las mismas en su Atlas de las lenguas del mundo en peligro, mientras que el recién llegado Wikitongues recopila vídeos de hablantes nativos hablando en su lengua materna para la posteridad. Si alguien de tu entorno o tú mismo hablas alguna de estas lenguas en peligro, puedes grabar un vídeo para Wikitongues, y si no, siempre puedes hacer un donativo para apoyar la causa.

Si tienes la suerte de contar con familiares que hablen alguna lengua o dialecto local, pídeles que te lo enseñen, o, si ya lo hablas, mantenlo vivo dando clases o enseñándolo a tus hijos. O si eres un auténtico apasionado de los idiomas, puedes proponerte aprender una lengua en peligro para intentar asegurar su supervivencia. Recuerda que es la única forma de que ese árbol que cae en un bosque haga ruido.

Aprende idiomas

Fuentes:

Por Leah Ganse

¿Qué opinas?