¡Estudia inglés en varios destinos!

Dos semanas, dos destinos, un idioma…

Mi estancia lingüística en Toronto

Empecé con una semana en la escuela OHC de Toronto y fue superdivertido. Desde el primer día, te hacen interactuar mucho, tanto con los profesores como con los estudiantes que empiezan contigo en la escuela, lo cual te permite sentirte acompañado desde el principio.

¡Las clases son amenas y dinámicas! Como fui durante mis vacaciones, decidí hacer el curso estándar, que divide las clases entre inglés general y una lección adicional optativa entre cursos de preparación a examen, pronunciación, conversación, etc.

En relación al alojamiento, yo me hospedé en la Sherbourne Student House. El apartamento es sencillo pero tiene todo lo que necesitas: una cama, un armario, un escritorio, baño con bañera, cocina con todos los utensilios ¡y terraza! Tuve la suerte de estar en la planta 17, así que tenía unas vistas impresionantes.

En cuanto a Toronto, lo mío fue amor a segunda vista. El día que llegué, la ciudad me pareció bastante gris. Nada más lejos de la realidad. Una vez estás “dentro”, te das cuenta de lo maravillosa y tranquila que es, a pesar de su tamaño.

 

Mi estancia lingüística en Nueva York

Después de mi aventura en Toronto, decidí probar con la escuela Brooklyn School of Languages de Nueva York, de esta forma podría estudiar inglés en varios destinos y comparar los acentos y forma de vida de ambos países. A pesar de la cercanía entre las dos ciudades (el vuelo no llega a dos horas), las diferencias entre una ciudad y otra son enormes.

Brooklyn School of Languages me gustó porque es una escuela pequeñita, ocupa la planta 34 de un edificio con unas vistas únicas del famoso skyline de Manhattan. Los profesores son bastante exigentes, lo que hace que, además de las clases, tengas que estudiar y preparar diferentes tareas fuera de la escuela; sin duda, la mejor manera de desarrollar algunas competencias lingüísticas.

Por otro lado, durante el break entre clase y clase, tienes la libertad de prepararte un café, té, etc. en la cocina de la escuela por cortesía de Rich y el equipo de BSL. Esto me pareció todo un detalle sobre todo para los que quieran superar su jetlag los primeros días de curso.

En relación al alojamiento, en esta ocasión decidí hospedarme en casa de familia, sin comidas, ya que soy bastante exigente en este sentido y prefería tener libertad para comer en base a mis preferencias. Eso sí, elegir esta opción implica pasar menos tiempo con la familia, ya que, por lo general, no comes a la vez que ellos.

En cuanto a la ciudad, poco puedo decir que no se sepa ya de Nueva York. Es enorme, llena de opciones de ocio, bares y restaurantes. Es muy difícil pensar “no sé qué hacer hoy”, porque siempre tendrás más de una propuesta para elegir. Yo ya había estado antes y, aún así, vi muchas cosas que no sabía ni que existieran.

Recomendaría esta escuela personas independientes y con ganas de esforzarse por mejorar tu inglés. Es una opción muy recomendable.

Quiero estudiar inglés en varios destinos

Por Nuria Vázquez

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