…del surf hasta la Oktberfest!
El mes de septiembre fui a Munich para visitar nuestra escuela asociada y disfrutar de la atmósfera alocada de la Oktoberfest.
Me toma unos minutos recuperar mis maletas y tomar el primer tren hacia el centro de la ciudad. Transeúntes vestidos de traje típico y monumentos muy bien preservados demuestran que Munich es una urbe muy orgullosa de sus tradiciones y de su larga historia. También me sorprenden la atmósfera agradable, la limpieza y la seguridad que ahí imperan.
Nuestra escuela asociada BWS Germanlingua se encuentra en un impresionante edificio que data de 1688, ubicado en pleno corazón de Munich, a pocos minutos a pie de la estación de tren y de la plaza más famosa de l ciudad, Marienplatz. Sus altos techos y la organización de los salones de clases le atribuyen una atmósfera acogedora y agradable. En el patio interior o en la cocina de los estudiantes se discuten las próximas salidas y los planes para partir a descubrir, tanto de día como de noche, la capital bávara.
Después de visitar nuestra escuela asociada, decido buscar un lugar tranquilo y rodeado de naturaleza para disfrutar un poco del sol antes de asistir a la tradicional y alocada Oktoberfest. Una vez en “Englischer Garten”, no puedo creer que me encuentro en este inmenso parque cuando hace sólo pocos minutos estaba en medio del bullicio urbano.
Este enorme espacio verde en medio de la ciudad ofrece numerosas posibilidades de entretenimiento. Paseo unos instantes por los caminos del parque y me siento en un Biergarten para disfrutar de una buena cerveza local acompañada de un bretzel. Para mi sorpresa, veo que hay surfistas a mi alrededor… En efecto, un río atraviesa el parque y algunos deportistas asiduos se entrenan en las olas que se forman en su desembocadura.
El día siguiente bien temprano parto hacia Theresienwiese, donde me espera la apertura oficial de la famosa Oktoberfest. Unos minutos en metro, atiborrado de personas de todas las edades, son suficientes para lanzarme sobre la famosa grama transformada en parque de atracciones para la ocasión. De lejos, puedo apreciar los numerosos toldos… Al abrirse las puertas, soy proyectada al interior de una de las catorce carpas dispuestas en el lugar… ¡Al fin en la Oktoberfest!
La orquesta comienza a tocar y se sirve el desayuno. Al mediodía llega al fin el cortejo organizado por el alcalde de la ciudad, trayendo simbólicamente el primer barril. Después de algunos martillazos y aclamaciones calurosas de toda una carpa de 15.000 personas, las primeras Mass (jarras de un litro de cerveza, típicas de Bavaria y de la Oktoberfest) se dejan ver y la fiesta se declara abierta… ¡y va a durar dos semanas! El ambiente festivo y la música no cesarán antes de las diez de la noche, cuando los que aún resisten se dirigen al Ostbahnhof, sector donde se encuentran la mayoría de las discotecas de la ciudad.
Munich… se debe consumir con moderación
Nota: es una invitación formal.
Julianne Schenk, consejera ESL.








